Dramaturgos / Javier Riveros  

 

 


Bendita sea tú pureza

de Javier Riveros

 Personajes:

María: La mal paría
José: El que se lo metió y se fue
Jesús: El cordero en la cruz

(Casapobre, de ladrillo princesa y volcanita, llena de flores, de amor y de odio. María la mal paría en el suelo llora.)

María: Tengo unas ganas locas de morirme atropellada, aplastada por un camión, degollada por un niño, quemada por un ladrón. Podría venir un viento fuerte que me arrastrara lejos, yo saldría volando, chocando con las casas y las gentes, moriría aplastada contra una pared o contra una puerta, y ahí me quedaría hasta que los bomberos me despegaran y me pusieran en una bolsa sin nombre, como una más de las víctimas. Saldría mi cuerpo fracturado y desangrado por la tele, en el programa de la Ely o de la Andrea y la pobre lloraría y después vomitaría ante las cámaras del puro asco que le da verme reventada y sonriendo deforme, asquerosa, bien asquerosa, porque eso es lo que soy. (Se oye un trueno). A mí me han dejado tantas veces botada, patiada, sola y abandonada, olvidada en esta casapobre que se cae a pedazos, ay, estoy tan cansada de limpiar esta casa llena de mugre y horror, cansada de lavar pañales ajenos llenos de caca y sangre de guagua, de tenderlos en el romero seco y hediondo que esta en este patio sucio, con olor a sangre muerta. (Pausa) (cae un rayo) Podría haber un terremoto señor, un temblor bien fuerte, que partiera las calles y los corazones en pedacitos, que la tierra se abriera y que me tragara para siempre, es que estoy muy mal, quisiera gritar, quisiera llorar, hablarle de amor, y tengo temor, nunca pensé llegar a sentir un amor así... te juro Diosito que yo no tuve la culpa, tú me mandaste este hijo mío lindo, tan lindo, lindo como un sol, como una estrella, con esos ojitos color de la miel, con ese cuerpo, con esa voz, tú me lo pusiste en mi camino, cómo iba a parir yo a un hombre así, si soy tan fea, tan sin gracia, tan mal desarrollá, mira este cuerpo po, si no es posible, yo creo también que es culpa del ángel que me mandaste, ¿cómo se llamaba? ni me acuerdo, era tan bonito, y tangüeno pa' la talla, me tiró en la cama y me metió su cosa celestial, te juro Diosito que vi el cielo, que te vi a ti... Pero por culpa del ángel angelito me quedé sola y moretiá, es que el José... tu sabí poh, se puso como perro, como un monstruo tira fuego, salió persiguiendo al angelito por la casa y por el patio, hasta que lo pilló y ahí mismo le aforró, puros combos y patás en la cabeza le pegaba y después sacó la cuchilla y..
Jesús: Mamá..., mamita, ayúdame mamá... estoy muerto, o sea me voy a morir, o sea me morí, pero parece que denueo me toca...
María: Llegaste hijo mío de mi vida, güacho desgraciao, dame un beso que soy tu madre, ¿Cómo te fue en el paseo hijo? ¿Pasaste hambre? ¿Pasaste frío? Estai más delgao, pero más bonito mi amor, déjame ver tu cuerpo... pensé que no llegabas y pensaba en la muerte, pero ahora que te veo ya puedo respirar, no me dejes hijo, que sin ti me moriría, me volvería loca
Jesús: Mami... está tan bonita mami, tan feita mami, puta que es fea usté, pero ni me importa porque con cariño y amor las cosas feas se ponen bonitas y las bonitas más bonitas
María: Puta que hablai bonito Jesú, ¿Por qué vení llorando mi amor? ¿Te pasó algo en el paseo? ¿El profesor te dijo alguna cosa? ¿Algún chiquillo te miró feo?
Jesús: No mamá, o sea sí mamá, es que hay cosas que no entiendo
María: ¿Cosas? ¿Qué cosas?
Jesús: Es que todas las noches sueño que vienen miles de niños volando hacia mí, son niños lindos y feos, lindos porque son flaquitos y feos porque vienen llorando y sangrando también, es que traen en sus cuerpos miles de cuchillos, los niños me tocan y me besan y luego aparece mi padre muerto con un hacha clavada en el cerebro, viene desnudo y llorando lágrimas de sangre, con una mano me toca la cara y con la otra el corazón y yo le doy un beso... pero un beso de amor
María: ¿Y a ti te gusta?
Jesús:
María: Pero hijo, eso no es un sueño, es una pesadilla, no se preocupe que está con su madre, yo te voy a cuidar y te voy a querer, y te vas a olvidar de tu padre, porque estamos solos, hijo, a nosotros no nos quiere nadie.
Jesús: ¡Ay! Me quiero morir, no sé, ahorcado, no, degollado, mutilado, o mejor crucificado, quiero dejar de ver este infierno, esta tierra llena de odio y maldad, no quiero saber de paraísos que no existen, ni de misterios gozosos ni dolorosos... ¿Mami, por qué la gente es tan mala, mentirosa y egoísta? Anda diciendo puras cuestiones pa' que uno sufra no más.
María: ¿Qué cuestiones hijo?
Jesús: Andan diciendo que yo soy un cordero mami, que tengo que quitarle el pecado al mundo, que tengo que salvar a no sé quién, que tengo que hacer milagros...
María: ¿Milagros?
Jesús: Sí poh, por ejemplo el otro día la vecina Noemí me dijo que le ayudara a que su hijo volviera hablar, es que se quedó mudito porque parece que su papi, le hacía más cariño que a los otros hijos y que a la misma vecina, pero yo no sé, no puedo, además que yo creo que si el niñito está mudo es porque se está guardando algún secreto que le dijo su padre.
María: No escuche esas cosas, si son mentiras, además que si el cabro chico ese se quedó mudo, será de hambríao y desnutrío que lo tienen
Jesús: ¿Cómo yo?
María: ¡No!, ¡No como tú!, ¡Tú estai más delgao no más, pero no estai desnutrio!, Porque yo te he alimentao de todo lo que he podido, me he sacao la comía de la boca pa darte a voh, no me digai esas cuestiones mal agradecio, de chico nunca te faltó la Purita cereal, a veces no más que no teníamos comía pero era porque tú padre era un borracho, carpintero decía, pero era mentira, si no sabía clavar ni un clavo, tenía las herramientas pa puro amenazarme no más, cuando llegaba con plata pa hacer comía me amenazaba con un serrucho o con un martillo, me decía: si querí plata pa voh o pal chiquillo vai a tener que ser cariñosa un ratito... y me encerraba en la pieza a hacer puras cochinás, mientras voh estabai afuera llorando, llorando de hambre.
Jesús: Perdone mamá, pero no llore si lo dile de broma...
María: Cómo no querís que llore, si mi propio hijo me saca en cara esta pobreza que yo no pedí...
Jesús: Bueno si quiere llorar, llore, total pa' eso estamos aquí, pa' puro llorar y sufrir, dónde están las cosas buenas, las casas buenas, la ropa buena, la gente buena, si no hay poh, no hay ni amor...
María: ¿Cómo que no? ¿Y mi amor?
Jesús: Es que no es lo mismo
María: ¡¿Vai a seguir?! Claro poh, pa' eso una cría chiquillos, pa' que después crezcan y te anden basuriando no más, cómo no me vai a amar, si soy tu madre...
Jesús: Es que usté es muy rara pa querer, yo he visto a las mamás de mis compañeros querer a sus hijos y es harto distinto a como lo hace usté.
María: Cállate, lo que pasa es que esas mujeres no entienden el amor a un hijo, o a lo mejor es que no los quieren tanto como yo te quiero a ti, además que ninguna tiene el hijo que yo tengo, tan bonito, tan lindo como el sol, eres mi hijo y mi hombre Jesús, dame un beso, eso mi niño...
Jesús: Mami, tengo que decirle algo...
María: ¿Qué cosa mi amor?
Jesús: Tengo un clavo en mi corazón y espinas en mi cerebro... veo hambre y dolor, veo hombres que aman a hombres, mujeres que aman a hombres y que matan a niños, niños huachos, solos y ultrajados, niñas sucias, tristes y hambrientas, veo toda mi tragedia y toda su maldad, veo como llegan varios hombres junto a mí y me siguen, es que quieren mi cuerpo y mi sangre, sangre de una alianza nueva y eterna que yo no entiendo, la veo a usté madre, la veo llena de fuego y llena de horror, repetida siete veces en la hoguera del Señor...
María: Se puso helao... Voy a buscar una chomba que me abrigue el alma, es que la tengo congelá... Jesús : ...Veo fuego, sangre, perros echando espuma por la boca y comiéndose a la gente, ¡ay! los perros se comen a los niños..., deja perro, suéltalo, ¡Suéltalo perro desgraciao!, ¡Mamá! El perro le comió la cabeza a ese niñito..., pobrecito..., se parecía a mí..., tenía la misma cara de cabro chico pobre lleno de mocos, de cabro chico solo y amariconao, ese niñito tenía la cara que se tiene cuando se ha nacío pobre, pero se quiere ser feliz. Tengo un dolor tan grande, es como si me fuera a reventar, sería chistoso salir volando en puros pedacitos por toda la población, mi hígado quedaría en la casa del frente, mi boca quedaría en la casa del mudito, mi columna colgaría del romero y mi corazón..., mi corazón quedaría... Mami...
María: ¿Qué?
Jesús: Estoy mariao, la cabeza y el mundo me dan la vuelta, quédese quieta mami, ya que es pesá, pa' que se anda dando vueltas como loca, quédese quieta, ya poh, porfa, ay...
María: ¿Qué te duele Jesús? Siempre hay sio medio pollo, medio ñecla y pata'e lana. Mi niño... siempre me voy a acordar cuando erai chico y veníai corriendo del colegio con una flor para mí, porque era el día de las madres, veníai fuerte y te sacaste la cresta en la cuneta, porque te tropezaste con tus pies, quedaste tan machucao, las rodillas te quedaron pelás, te quebraste un diente y te quedó así un moretón al lao de la ceja, quedaste inconsciente como dos días, y yo te lleve a la posta, pa que te despertaran, pero me maridaron de vuelta porque creyeron que estabai durmiendo no más, yo estaba tan desesperá, no sabía qué hacer, así que te lleve en brazos hasta la capilla y pedí por ti, y ahí te despertaste, gritando, con los ojos dao vuelta, y con las manos apretás, me acuerdo que el cura nos echó cagando, por que creyó que éramos trashersatánicos, pero daba lo mismo, porque tú ya te habíai mejorao, tus heridas ya eran costras y podíai conversar, y lo más bonito fue que camino pa' la casa encontramos la flor que me traiai pal día de las madres, estaba un poco marchitada, y meada de perro, pero yo la guardé igual, en un libro que es un testamento nuevo que había salió pa esa época...
Jesús: Parece, que hay alguien afuera
María: ¿Alguien? Tenga cuidado hijo, no vaya, quédese aquí mejor
Jesús: Pero mami, a lo mejor es un amigo que nos viene a visitar
María: ¿Un amigo? Yo no tengo amigos y tú tampoco, ya te dije ya que somos solos, además que aquí nunca viene nadie y hay que tener cuidado porque puede ser un ladrón
Jesús: Pero si aquí no hay nada pa' robar
María: Bueno, entonces es un sicópata-asesino, que viene a matamos y a descuartizarnos, para sacamos el hígado o el corazón y después vendérselo a un niñito del Calvo Mackena... voy a llamar a la Ely mejor, ¿o a la Andrea? chuta no sé, mejor con este palo le pego en la cabeza para que muera, o mejor con este camote, ay, cresta que estoy nerviosa.
Jesús: Mami el amigosicopataladrón ya entró
José:
Por qué estai tan nerviosa María, ¿Te asustai de verme?
María: ¿Qué estai haciendo aquí desgraciao?
Jesús: ¿Usted conoce a mi mami?
María: Hijo, no le hable, no lo mire. Este hombre viene a puro hacernos daño no más, estaría de Dios que te fuerai yendo por donde viniste animal miserable, desgraciao infeliz, voh no hay cambiao, tenis la misma cara de delincuente, de hombre malo y asesino, de borracho.
José:
Y voh seguí tan cariñosa como siempre...
María: Yo no soy cariñosa con voh porque tendría que ser una perra faldera, una perra cagá de hambre y desnutría que anduviera mendigando la comía y aguantando que al dueño un día se le ocurra quererla y al otro día patiarla por la calle, yo no he sido nunca eso y nunca lo voy a ser, así que te me vai yendo, vírate, échate el pollo, ráspala, lo que sea, pero ándate de mi casa.
José:
Anda bajándome el tonito María la mal paría, porque voh sabí que yo no soy yo cuando me enojo, además que yo no vine na' a hablar con voh... vine por el cabro
María: ¡No! Vai a tener que matarme antes que llevarte a mi chiquillo
José:
Bueno te mato también, pa lo que me importa, total ya ando arrancando de la ley, porque pa que sepai, me arranqué de la cárcel, me fugué por un túnel que yo mismo hice con mis manos y mis dientes ¿Viste que no era tan inútil?. Me arranqué y no me arrepiento, como tampoco me arrepiento de haberme pitiao al ángel malo que te hizo la maldá, ¿Cómo fuiste a engañarme de esa manera maría?
Jesús: ¿Qué ángel?
María: Cállate, ándate pa tu pieza que tengo que hablar con este hombre, además que ya se va yendo ya.
José: Hola cabro, ¿Voh sabí quién soy yo? ¿No le hai dicho ná?
María: Él no sabe nada y no tiene por qué saber tampoco. Ya poh ándate, si está todo en el pasado, no hay que acordarse de las miserias que vivimos, ándate pa' tu cárcel mejor, sí ahí estabai tranquilito
José:
Aparte de fea, voh soy loca María, no tení idea por todo lo que he pasao por culpa tuya, pa' que vayai sabiendo, yo a la cárcel no vuelvo más, me arranqué por que soy inocente.
María: Mentira, yo misma vi como le clavaste las puñalás al pobre angelito, en este mismo patio, en ésta casa que también es testigo de tu maldá, ¿O me vai decir que conmigo nunca se te pasó la mano, desgraciao? pa que sepai, ya no te tengo miedo
José:
Cállate, yo soy inocente por que todo lo que hice es justo, voh me estabai engañando con un ángel y me habíai perdío a mis otros chiquillos, te los llevabai pa'l consultorio, y volviai sola, decíai que se te habían perdío entre tanta vieja y cabro chico, tres hijos me perdiste María, ¿Dónde están? ¿Qué les hiciste?
María: Los mandé pa' la ciudad de los niños
José:
Mentirosa, yo pregunté por todos lados, y en ninguna parte sabían de mis hijos, era como si la tierra se los hubiera devorao, me cansé de preguntar, las palabras empezaron a salirme gastás de tanto usarlas, nadie sabía nada y voh te hacíai la lesa, te poníai a lavar y a cantar al lao de este romero que yo mismo planté, pa' que después los cabros se hicieran un columpio
María: Deja de hablar de tus hijos como si hubieses sido un padre, mejor que se perdieran, quizás encontraron una familia que los quiere y los alimenta, porque aquí se iban a morir de hambre, de pena, o de soledad, esos niños no merecían la desgracia de tenerte como padre
José:
Voh no tení derecho a decir eso, voh menos que nadie, nunca hiciste nada por esta casa, ni por tus hijos, yo sabía que te estabai encamando con el ángel, pero me hice el leso, pensaba que a lo mejor te iba a hacer bien estar al lado de él un tiempo, a ver si recapacitabai y me devolvíai a mis cabros, pero no, quedaste preñá y andabai como contenta, los ojos te brillaban, hasta bonita te pusiste, yo nunca te había visto así, el ángel te decía que el cabro que ibai a tener tenía una misión en la tierra y un montón de otras leseras que yo no entendí. Puta, a mí me dio rabia, por que mis cabros también pudieron haber tenido una misión, a lo mejor iban a ser ladrones y le iban a robar a la gente rica, pa' que la cosa hubiese sido más pareja, pero no, voh los perdiste por que nunca los quisiste, yo no aguanté más y decidí a matarte a voh y al angelito, pero a voh no te pude matar, porque a pesar de todo te quería
María: Pero me pegaste hasta que te dieron puntá, yo lo único que hacía era taparme la guata, pa' que mi guaguita no se muriera, me dejaste dos semanas adoloría y moretiá
José:
Güeno, era lo que te merecíai no más, ahora me vai a entregar a ese cabro y lo voy a ir a devolver. Ese cabro es raro, no es tuyo y no te lo merecí, más encima que voh soy loca y si yo no puedo tener mis cabros, voh tampoco vai a tener a éste. Lo que estai haciendo es malo María, te vai a ir al infierno por haberme engañao, por haberte estao revolcando con ese ángel, por haberme perdío a mis cabros, por ser tan mala
María: Es mi hijo y voh no te lo vai a llevar, te voy a denunciar a los pacos, pa' que te devuelvan a tu cárcel, el cabro es mío, de mi carne, yo lo parí, yo lo críe y conmigo se va a quedar, además, es lo único que tengo en la vida, es el único hombre que me recuerda la felicidad y el amor, ándate, ándate de mi casa y no volvai más, te odio, me dai asco, voh no hai sio padre, hombre, ni esposo, voh soy un delincuente, y yo no quiero saber de ti, siempre te he odiao, por eso me acosté con el angelito que Dios me mandó, porque a voh te gustaba la cochiná a la pura fuerza güeón degenerao, te cagé y no me arrepiento y tampoco me arrepiento de haberte perdío a tus hijos, al contrario, me alegro y me alegro harto
José:
Puta maraca, perra caliente, Buena pa' la cama, eso es lo que soy, ahora te vení a hacer la víctima, no vengai a hacerte la sufría conmigo, a voh harto que te gustaba que te anduvieran pegando, porque así te criaron, voh no entendí de otra manera, si voh no soy gente. Voh soy peor que la caca, que la diarrea, voh parecí mujer pero soy una perra fea y tiñosa
María: Cállate, cállate... Ya me quedó claro que voh no me vai a dejar tranquila nunca, así que esta cuestión se acabó
José:
¿Y qué vai a hacer? ¿Me vai a matar acaso?
María: Nos vamos a morir los tres, como la sagrada familia que somos, primero te prendo fuego a voh, como hai sio el más desgraciao, vai a tener ese privilegio, después le prendo fuego a la casa y me amarro al romero junto a mi hijo celestial, y así espero la muerte, feliz de estar al lado del hombre que yo amo
Jesús: No diga esas cosas mami, que soy su hijo
María: ¿Qué estai haciendo aquí? Bueno no importa, tráeme la parafina, vamos a quemar a tu padre
Jesús: Este hombre no es mi padre, aunque me hubiese gustado que lo fuera
María: No
Jesús: Sí, porque me hubiese enseñado las cosas que los hombres enseñan a los hijos hombres, no sé poh, a lo mejor me hubiese enseñado a peliar pa' que en el colegio no me sacaran la cresta a cada rato, a jugar a la pelota, o a elevar un volantín, a jugar a las bolitas, a tirar chanchos y escupos, me hubiese enseñao a vivir como un hombre ¿Sabe señor? Yo daría mi vida por que el hombre que es mi padre me abrazara, y jugara conmigo, por sentirle el olor y el cuerpo... Ahora usted madre quiere que nos muramos, que nos vamos pa'l otro lao, estaría gueno, porque yo estoy muy cansao, vivir es muy doloroso porque la vida es una basura hedionda y podrida que no vale la pena, ya poh, prendámonos fuego, terminos de una vez esta mentira que no debió haber empezado nunca.
José:
¿Voh cabro qué sabí de dolor? No tení idea porque la vida apenas te ha tocao la cara, es mejor que dejí de hablar leseras y que nos vamos yendo, tengo que devolverte a tu padre, (saca un cuchillo)
María: ¡No te pongai tonto José! Si la muerte va a venir a nuestra casa, no vai a ser voh quien la llame, porque no tení derecho. Es verdad que el cabro es hijo del cielo, pero también es verdad que es mío, que lo amo, y que voh te fuiste y no sabí por lo que hemos pasao
Jesús: Déjelo mami, déjelo que me mate, que abra mi pecho de un tajo, y que se coma mi corazón, a lo mejor así se le pasa la rabia contra usted y pueden ser felices para siempre.
María: ¡No! Yo con este animal no puedo ser feliz, nunca se preocupó por mí, me tenía botá como perra, me dejaba sola, sin comía y sin amor, entonces yo tenía que salir a pedir fiao pa poder alimentar a los cabros que éste me había hecho, un hombre que hace eso no es un hombre, en la calle las otras mujeres se reían de mí, porque andaba de casa en casa mendigando, pidiendo un poquito de cariño, eso no se olvida José, así que guarda ese cuchillo, y deja a mi cabro tranquilo, que se va a morir conmigo, (pausa). Mírame Jesús, yo sé que no he sido la mejor de las madres, pero he hecho todo lo que he podido, eres mi hijo y te amo, quizás más de lo que tú quisieras, pero perdóname, no sé en qué momento me enamoré de ti, a lo mejor fue desde que te sentí por primera vez aquí, eres el único recuerdo que me queda de la felicidad que quiso Dios que yo sintiera, por eso te amo, porque tú me recuerdas la única vez que he visto el cielo y el amor.
José:
Déjate de hablar estupideces María, a lo mejor el cabro tiene razón y nosotros podemos ser felices, porque a pesar de todo te quiero, te he querido siempre, si fui malo contigo es porque así hay que ser con las mujeres, total quien te quiere te aporrea y lo demás no importa, déjame que lo mate, después le levantarnos una cruz en este patio y le rezamos todos los días, le prendemos velas y le plantamos un rosal... Ven Jesús que yo sabré agradecer tu sacrificio.
María: ¡No! antes de ver a mi hijo muerto prefiero matarme yo
Jesús: Soy un pan duro, verde, comido por los hongos, mi alma está vinagre y mi corazón es un fruto amargo y podrido, me desangro, escupo al cielo por la vida que recibí, no la quiero, me da asco, me estoy muriendo, pero no estoy triste, estoy feliz, entrego mi vida, la devuelvo, no tengo Dios, ni tengo ley, no soy un cordero soy un chancho, no, soy un guarén, una rata en el basural, soy un pecado... José, usted que es carpintero, constrúyale a mi madre una casa que no se caiga con un viento fuerte ni con un temblor, haga también una reja de palo, y una cruz que diga mi nombre, y cuide a mi madre, enséñele a vivir, ¿oiga? ¿Me hace el último favor?. Antes de morirme quiero ver mi corazón... ah... es horrible... como yo.
José:
Pucha cabro perdona, pero es que tenía que juntarte con tu padre el angelito, porque sino nunca se me iba a salir esta pena tan grande que tengo desde que tu madre me engaño
María: Me prendo fuego, me quemo por amor y por odio, por amor a mi hijo y por odio a mi esposo, te odio José, viniste a sembrar la tragedia de nuevo a esta casa, yo no te quiero, nunca te quise y nunca te voy a querer, porque voh no sabí tratar a una mujer con amor, ya estoy cansada de andar sufriendo y si Dios no mata, me mato yo.
José:
No seai tonta María, piensa que a lo mejor podemos recuperar los hijos que tu perdiste y hacer de esta casa un hogar.
María: Ya te dije ya que no quiero nah con voh, me prendo fuego... me quemo por amor y por odio... por amor a mi hijo... y por odio a mi esposo... ya un, dos, tres... estoy lista Señor, espérame Jesús, espérame que te amo.
José: No tengo esposa, no tengo hijos, no tengo amor, a veces me dan ganas de pegarme un hachazo en la cabeza, de caminar desnudo y de llorar lágrimas de sangre por culpa de mi pasado, yo no soy un hombre, soy un monstruo tira fuego, un carpintero borracho y asesino... pero no me importa, así que me voy, lástima que te quemaste tan rápido María, me hubiese gustado verte pilucha por última vez.

Fin

Author Information:Riveros Basoalto, Francisco Javier,$d1981-
Key Words:Dramas Chilenos. Dramas Chilenos. Siglo XX. Libretos

 

 

Cita:
Riveros, Javier. Bendita sea tú pureza. Dramaturgia chilena contemporánea.



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